La historia

Revolución mexicana (continuación)


Primero, Zapata y Villa propusieron la expropiación de los terratenientes (incluidos los que pertenecen a la Iglesia) para una mayor división entre los campesinos; el reconocimiento de los derechos indígenas sobre las tierras que les fueron arrebatadas y la nacionalización de las tierras de aquellos considerados enemigos de la revolución.

En las elecciones de 1914, el terrateniente apoyado por Estados Unidos Carranza fue elegido presidente. Su principal promesa fue la redacción de una nueva constitución, que, de hecho, fue aprobada en 1917.


Revolucionarios mexicanos. Sentado a la izquierda está Pancho Villa y a la derecha Zapata.

La nueva constitución aparentemente liberal se caracterizó por otorgarle al estado el derecho de expropiar tierras si se usara para beneficio público, al tiempo que reconocía los derechos de los indios sobre las tierras comunes. En el campo de las relaciones laborales, se creó el salario mínimo y se determinó que la duración de la jornada laboral sería de ocho horas. La Iglesia Católica fue significativamente sacudida en su poder con la separación del estado y la iglesia.

Para asegurarse de que Carranza tuvo éxito en su gobierno, los Estados Unidos incluso invadieron el territorio mexicano en un intento de arrestar a Pancho Villa.

La muerte de Zapata, asesinada en 1919, y Pancho Villa, asesinada en 1923, fue un duro golpe para los campesinos. El gobierno de Estados Unidos estaba presionando para que las reformas se implementaran rápidamente para evitar más problemas. La Iglesia Católica, a su vez, presionó al gobierno porque quería recuperar lo que había perdido. Todo esto puso fin al proceso revolucionario.

En 1929 se creó el Partido Revolucionario Nacional (PRN), resultado de la unificación de las diferentes corrientes revolucionarias, y esa sería la base del Partido Revolucionario Institucional (PRI), creado en 1946. Este cambio implicó el abandono de los principios revolucionarios de 1910.

A pesar de la importante reforma agraria implementada por la Revolución, con el tiempo los campesinos perdieron muchas tierras que habían conquistado. Las dificultades para lograr la producción a gran escala y de bajo costo, la deuda bancaria, la competencia de los productos agrícolas de EE. UU. Y una mayor mecanización de las propiedades más modernas han hecho que las propiedades pequeñas sean inviables.

La lucha de los campesinos mexicanos por la tierra se extiende hasta nuestros días, como sucede, de hecho, en otros países de América Latina, incluido Brasil. En México, en la última década del siglo XX, esta lucha se reanudó más intensamente con la creación del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en la provincia de Chiapas. El nombre de este movimiento es un homenaje a Emiliano Zapata, uno de los líderes más importantes de la Revolución de 1910.


Bandera EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional)